Para hablar de ciencias exactas o duras debemos reconocer que la ciencia como la conocemos hoy en día tiene como objetivo describir y modelar los fenómenos que ocurren en la naturaleza, más recientemente se busca que además sea predictiva.
Yo les estaré contando sobre la Química ⚗️ y cómo se relaciona con la física, las matematicas y la biología, para poder reconocer que en conjunto estas formas de describir la naturaleza pueden compaginar con las ciencias espirituales.
Para entender la química contemporánea tenemos que hablar del átomo .
Aunque desde la creación del universo hemos tenido la transformación de la materia a través de procesos químicos. Fue hasta el siglo V antes de Cristo que Leucipo y posteriormente Demócrito en la Antigua Grecia hablaron del átomo (proveniente de la palabra griega atomos) como algo indivisible de lo cual estaba compuesta la materia.
Por siglos esta idea fue filosófica, hasta que en los siglos XIX y XX la ciencia la retomó y refinó a través de modelos matemáticos. Se descubrió que los átomos no eran indivisibles, sino que estaban compuestos por un núcleo (protones y neutrones) y electrones moviéndose
a su alrededor.
La física y química cuántica revolucionaron esta visión ya que ahora sabemos que los átomos son principalmente espacio vacío, y que las partículas que los componen se describen principalmente en términos energéticos.
Hoy, el átomo no es solo la base de la materia, sino un símbolo que nos permite entender nuestro universo. Lo que parece sólido es energía.
Así, el átomo une ciencia y espiritualidad: somos cuerpo, pero también energía, conciencia y misterio.
Más adelante les contaré detalles sobre los átomos y qué los diferencía para que poco a poco podamos introducir conceptos que nos permitirán entender fenómenos complejos descritos por filosofías espirituales.
Mariano Sánchez Castellanos Postdoctor en Astrofísica Molecular.
“Un encuentro entre la Espiritualidad y la Ciencia”