La Adivinación en sí.
En las últimas entregas hemos revisado técnicas que te ayudarán para conectar mejor con el talento intuitivo con el que naciste, ahora entraremos en el análisis de las lecturas adivinatorias en sí.
Nota: Es importante ya tener un buen porcentaje de resultados positivos en los ejercicios de las tres semanas pasadas para poder continuar a la siguiente etapa.
Ahora que hemos desarrollado nuestros talentos podemos comenzar a leer las cartas. Hay que entender que esto no garantiza que uno no cometa errores, pero el porcentaje va a disminuir considerablemente una vez que has desarrollado tus habilidades.
Leer las cartas es igual que leer un documento en otro idioma, solo que los métodos de adivinación hablan en lenguaje simbólico por lo que este es libre de interpretarse de muchas maneras, por eso es importante conocerte para poder hablar desde tu centro y no solo decir lo que el libro dice sobre la carta.
Así que el primer paso es relajarte y dejar que tu mente se relaje, como ya se dijo, hay que buscar un estado adecuado en el que permitas que la mente subconsciente hable sin las trabas del ego.
Una vez que has logrado centrarte en ti mismo (a) en el aquí y en el ahora enciendes tu vela e incienso (opcionales a menos que hayas logrado una conexión con esos elementos). Y comienzas a mover tus cartas, dados, varas, runas o cualquier sistema de adivinación uses.
Ahora viene el momento crítico, hay que elaborar una pregunta. Parece fácil, pero según la pregunta es la respuesta y mientras más clara y al punto sea la pregunta, con menos ambigüedad te va a contestar tu oráculo.
Yo siempre recomiendo que preguntes:
1. Preguntas en afirmativo, donde el “sí” es lo que esperas recibir. Nunca uses preguntas en negativo ya que puede salirte un doble negativo como respuesta y no sabrás si eso convierte en afirmación la pregunta.
2. Trata de cerrar el tiempo, preguntar si alguien va a encontrar el amor en su vida es muy abierto, es mejor preguntar si en este año encontrará el amor ya que una respuesta negativa te permite entonces preguntar más adelante en el tiempo.
3. Nunca preguntes dos veces lo mismo. Es falta de respeto al oráculo. Si ya dijo su respuesta hay que aceptarla. Se puede preguntar alrededor de la pregunta para entenderla mejor, pero no cuestiones lo que dijo.
4. Se considera de mala educación preguntar por la muerte de alguien, incluso la del que pregunta, trata de evitar dar esas respuestas. El oráculo te las va a dar, pero no es sano ni para ti ni para el que pregunta saber eso.
5. Agradece al final, siempre es correcto. Además de que hay que decir con tus propias palabras que con eso cierras la consulta.
Con eso podemos comenzar a analizar el arte de la consulta.
Quedo a la espera de sus preguntas en nuestro blog.
Gerardo Braham Caballero
Director de la Escuela de Adivinación y Magia Ceremonial del Instituto de Tradiciones Comparadas
Buenas noches como me encanta estos mensajes tan marabillosos
Gracias por seguirnos Guillermo