“Usa toda tu fuerza para lograrlo”. Frase bienintencionada, pero… ¿y cuando sientes que no queda ni gota de fuerza? Esos momentos o etapas en las que abandonamos nuestros deseos, nuestra imaginación y nuestros sueños, y nos vamos quedando quietos y sentimos que el mundo es pequeño sin importar cuanto tengamos.
En hebreo hay una palabra para hablar de fuerza es ‘Meod’ (מְאֹד). Significa ‘mucho’ o ‘fuerza’, pero no es la respuesta.
La verdadera clave está en ‘Meodeja’ (מְאֹדֶךָ): ‘tu fuerza’. Y ese pequeño sufijo ‘-ja’ (ךָ) lo cambia todo.
‘Meodeja’ dicen los cabalista, es tu fuerza indomable, esa que va más allá de la biologica de la chispa divina que nos hace estar vivos, la que Dios no dió.
El Rabino Daniel Chapán explica ‘Meodeja’ como “Tu muchosidad” esa frase que dice el Sombrerero Loco a Alicia en el país de las maravillas. “Lo que uno quiere, lo que uno hace, lo que uno ama y en lo que uno cree son aspectos que definen esa ‘Meodeja’ . Es la fuerza que nos constituye como seres infinitos capaces del amor más inmenso”.
Cuando decimos “me siento sin fuerzas” hablamos de ‘Meod’ la energía biologica se agota, la voluntad flaquea y sí, porque ese recurso es finito, a veces el cuerpo y la mente necesitan descansar.
El sufijo ‘-ja’ (ךָ) en ‘Meodeja’
Según el Arizal (Etz Jayim 8:3):
‘-ja’ es la chispa divina que te hace único. Indica que la Yejidá (El nivel del alma donde que es la chispa que nos une al infinito) es tu núcleo indestructible.
No es fuerza para ‘lograr’, sino para ser.
Meod = tu batería (se acaba).
Meodeja = tu conexión a la Fuente (inagotable).
Encontrar tu ‘Meodeja’
Tu muchosidad no se busca en logros. Se encuentra en la espiritualidad. En esa conexión con lo divino.
En el artículo “El nivel del alma que es un puente entre tu humanidad y la misión divina”. hablamos de Nefesh: esa semilla que traemos y que solo esta esperando que tomemos conciencia para manifestarla.
Tu Meodeja es cuando tu Neshamá —tu alma divina— toma esa fuerza biológica y la consagra. Cuando conectas con la intuición y tu Nesahamá te habla. Tu Meodeja es esa voz, la que convierte el cansancio (Meod) en propósito (Meodeja). Porque sabes que tienes esa fuerza infinita y ya eres el buscador del sentido de tu vida.
“Tu muchosidad” esos deseos que parecen imposibles, eso que imaginas, esos sueños, esa fe, es tu puerta. Es tu ‘-ja’, la chispa divina que te hace único.
Cuando sientas que “no puedes más”, no busques fuerza.
Busca tu Neshamá, tu Muchosidad, tu Meodeja´.
«Ser Causa y no Efecto.»
Shalom
Vicky Flores
Directora del Instituto de Tradiciones Comparadas
La palabra Meodeja aparece por primera vez en Deuteronomio 6:5:
“וְאָהַבְתָּ אֵת ה‘ אֱלֹהֶיךָ בְּכָל לְבָבְךָ וּבְכָל נַפְשְׁךָ וּבְכָל מְאֹדֶךָ“
“Amarás a Hashem tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu meodeja“.
Veahavtá et Adonai Elohéja, Bejól Levavjá, Uvejól Nafshejá, Uvejól Meodeja.
El mandamiento nos pide amar a Dios con tres niveles de conciencia:
- Levavjá (corazón): Emoción consciente (Ruaj).
- Nafshejá (alma): Esencia vital (Nefesh).
- Meodejá (fuerza vital): La energía que activa tu potencial divino (Neshamá).
Cuando amas a Dios con tu fuerza esencial (Meodeja), en realidad estás amando la chispa divina en ti.