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Astrología Cabalística. Mes de Kislev- Sagitario

Cada mes hebreo nos ofrece un mapa para navegar nuestra espiritualidad. Si no leíste el artículo donde explico la Astrología Cabalística te lo dejo aquí.  

La constelación describe la energía divina disponible: Sagitario (Keshet)

La constelación de este mes es Keshet, el Arco, que nos habla de dirección, propósito y la capacidad de lanzarnos hacia metas elevadas. Sagitario está regido por Júpiter (Tzedek), el planeta de la expansión, la sabiduría y la benevolencia celestial.

Es la energía que nos impulsa a:

  • Expandir nuestros horizontes más allá de lo conocido.
  • Confiar en el camino con optimismo y fe inquebrantable.
  • Buscar la verdad filosófica y el significado profundo de la existencia.
  • Proyectarnos hacia el futuro con clara intención y sentido de propósito.

El nombre del mes describe la tarea humana.

La tarea principal de Kislev es trabajar con la fe (Emuná). Su nombre proviene de la raíz “kesel”, que significa tanto “confianza” como “flanco” o “lomo” – la parte del cuerpo que soporta el peso superior. 

La enseñanza es profunda: este mes debemos desarrollar una fe que nos sostenga, una confianza fundamental que sea la base desde la cual podamos “disparar nuestra flecha” hacia el futuro.

Kislev nos guía a través de un viaje de 2 etapas esenciales:

Etapa de la Oscuridad y la Fe Interior:

Kislev es el mes de los días más cortos y las noches más largas en el hemisferio norte. Esta oscuridad creciente no es casual, sino un símbolo espiritual. La primera tarea es mantener la fe cuando no vemos la luz. Es la energía de preparar el arco en la penumbra, confiando en que hay un blanco que nuestras limitaciones nos impiden vislumbrar completamente. Es un tiempo de trabajo interno donde cultivamos la certeza de que la Luz del Creador está presente, aunque temporalmente oculta.

Etapa del Milagro y la Dedicación Consciente:

Esta etapa culmina con la festividad de Janucá, que comienza este año al anochecer del miércoles 25 de diciembre.

Janucá conmemora dos milagros entrelazados: la victoria de los macabeos (un pequeño grupo de fieles) sobre un imperio poderoso, y el milagro del aceite que ardió ocho días cuando solo tenía combustible para uno.

El Poder de lo Pequeño y Puro:
El milagro no ocurrió con un depósito lleno de aceite, sino con una pequeña vasija de aceite puro que, en términos naturales, era insuficiente. La enseñanza es clara: Dios actúa donde lo “natural” y lo “lógico” se agotan. Tu esfuerzo sincero, por pequeño que parezca, es esa “vasija de aceite puro”. La fe consiste en encenderla, a pesar de saber que, humanamente, no es suficiente. El milagro consiste en la expansión sobrenatural de tu medida limitada.

Aumentar la Luz Progresivamente:
En Janucá, encendemos una vela la primera noche y vamos aumentando la luz cada noche sucesiva. Esto refleja perfectamente la energía de Júpiter: expansión gradual. La fe y la iluminación espiritual no son un evento explosivo, sino un proceso constante. No se exige una fe perfecta y completa desde el inicio, sino la voluntad de encender hoy una pequeña llama de esperanza y comprometernos a hacerla crecer mañana.

La Victoria de la Calidad Espiritual:
Los macabeos no triunfaron por su número o poderío militar, sino por su calidad espiritual y su convicción. Kislev nos invita a enfocarnos no en la cantidad de nuestras acciones, sino en la pureza de nuestra intención (Kavaná) y la profundidad de nuestra conexión.

Reflexión para el Mes:

Kislev, gobernado por el Arco de Sagitario, nos confronta con una pregunta esencial: ¿Hacia dónde apuntas tu flecha? ¿Estás dirigiendo tus esfuerzos y tu conciencia hacia metas elevadas de crecimiento y significado, confiando en que el camino se revelará? ¿O la oscuridad de las circunstancias te ha hecho bajar el arco?

La festividad de Janucá nos recuerda que la victoria milagrosa comienza con el redescubrimiento de nuestra chispa interior divina (ese aceite puro que siempre está allí) y con el valor de encenderla contra toda lógica, confiando en que una Luz Superior hará el resto y iluminará nuestro camino.

Te deseo un mes de Kislev donde la fe te sostenga y los milagros iluminen tu camino.

¡Jag Janucá Sameaj! (Que tengas una feliz y luminosa Janucá)

Shalom

Vicky Flores
Directora del Instituto de Tradiciones Comparadas

Publicado en Cábala

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