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El nivel del alma que es un puente entre tu humanidad y la misión divina.

En el artículo de la semana pasada exploramos los niveles del alma.

Yejidá la chispa que nos une al infinito. 
Jayá el alma cósmica.
Neshamá el alma divina.
Ruaj el alma emocional.
Nefesh el alma terrenal.

Y hablamos también de que el alma es potencial pero depende de nosotros como la manifestamos. 

Hoy profundizamos en cómo armonizar los tres niveles operativos de tu vida diaria: Nefesh, Ruaj y Neshamá, que son los focos a los que ponemos conciencia en todas las situaciones de nuestra vida cotidiana.

¿Por qué se desequilbran?

El cabalísta Isaac Luria nos dice que Nefesh en el nivel dominante, cuando tenemos hambre o cansancio el siguiente nivel que es Ruaj el emocional, se dispara, perdemos el foco y las emociones se desbordan y cuando tenemos las emociones desbordadas nos precipitamos y reaccionamos sin control perdiendo por completo nuestra Neshamá, la intución. También perdemos contacto con nuestra intuición si la Nefesh la parte terrenal, nos absorbe, exceso de ruido, de gente etc. es por eso que podemos escuchar nuestra intuición en el silencio.

¿Por qué es tan importante conectar con nuestra intuición con nuestra Neshamá?

Es considerada el nivel más estratégico porque es el que une lo humano con lo divino. No es que sea la “más importante” sino que es la única dimensión que puede orquestar las demás.

Es ese nivel que nosotros en terminos comunes llamamos alma, ya vimos que nuestra alma no es solo eso, pero comunmente decimos escucha tu alma, pues es este nivel.

La Neshamá comprende los niveles de Nefesh la supervivencia, Ruaj las emociones que nos dan identidad y comprende Jayá y Yejidá que son los niveles de sabiduría del inifinito. Dice la Cábala que sin la Neshamá seríamos o animales o ángeles pero no humanos, es lo que nos hace diferentes.

Recordemos que la Cábala no evade la parte material. Es necesaria y parte de nosotros, no podemos ser solo seres espirituales. Sin un cuerpo sano, sin bienes materiales que nos ayuden a la supervivencia no tenemos vehículo para llegar a los espiritual, sin las emociones no tenemos pasión por crear, Neshamá usa la Nefesh y el Ruaj para llevarnos. ¿A dónde? a un destino, camino, propósito como lo quieras llamar. Y ese se encuentra en lo superior, en la divinidad. Es la semilla que traemos y que solo esta esperando que tomemos conciencia para manifestarla.

Escuchar tu Neshamá no es un don místico, es un entrenamiento.

¿Ya la escuchaste?
Seguramente si porque estás aquí.

¿Pero cómo saberlo?
Te empiezas a preguntar ¿qué hago aquí? ¿a qué vine a este mundo? Empiezas a buscar. En la búsqueda esta el sentido. La búsqueda misma es señal de que tu Neshamá esta despierta.

Escucha tu Neshamá para integrar los demás niveles, pregúntate sobre el sentido de tu vida, transforma el caos y el vacío interno en actos para sanar tu vida y sanar el entorno. 

Cada acto consciente que haces desde tu Neshamá ayuda a tu sentido de vida y a la reparación del Mundo. De esto hablaremos más adelante.

«Ser Causa y no Efecto.»

Vicky Flores
Directora del Instituto de Tradiciones Comparadas

Publicado en Cábala

4 comentarios

  1. Ana marias soto

    Había escuchado del lana la peor no sabía mucho me gustó mucho como definen y aterrizan más la vida estoy es te camino de querer saber más gracias quedo al pendiente de más lectura 🙏🏼

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